Es crucial reflexionar y preguntarle a las personas clave de la organización hacia dónde van para validar que tengan claro el rumbo y no haya confusión en tu empresa. Si ni siquiera tú, como líder, sabes hacia dónde va la empresa, es momento de trabajar intensamente en definir y comunicar ese futuro deseado.
Desde pequeños, algunos de nosotros hemos aprendido creencias limitantes sobre el dinero. Frases como “el amor al dinero es la raíz de todos los males”, “el dinero no crece en los árboles” o “el dinero destruye familias” se han repetido en muchos hogares, especialmente en México y Latinoamérica. Estas creencias se han arraigado tanto que muchos vendedores sienten temor al dinero, relacionándolo con algo negativo.
Mary Kay Ash, una mujer visionaria que revolucionó la industria de la cosmética, lo entendió desde el inicio. Su modelo de negocio no se centraba exclusivamente en vender productos, sino en empoderar a mujeres, hacerlas sentir valiosas, capaces, importantes. Ella decía con convicción: “Toda persona lleva en la frente un letrero invisible que dice: hazme sentir importante.” Esta simple pero poderosa declaración es, en esencia, un principio fundamental de liderazgo.
